Marina Jiménez, la mujer que durante décadas fue cara visible del ballet en la provincia y fundadora de una de las escuelas de danza más respetadas del norte argentino, recibió diez años de prisión efectiva por abusar sexualmente de su nieto.
Aníbal Jiménez, hijo de la condenada y padre del joven abusado, se mostró firme tras conocer el veredicto. “Se hizo justicia”, expresó a Agenda Salta.
Según trascendió, la defensa de Marina ya prepara la apelación, pero por ahora la justicia la declaró culpable y solo resta resolver si, por su edad avanzada, cumplirá la pena en una cárcel o bajo arresto domiciliario.
Según el testimonio del joven, entonces adolescente, los abusos ocurrieron durante siete años, tanto de noche como de día, bajo amenazas para que guardara silencio. Incluso relató un episodio adicional durante unas vacaciones en Mar del Plata.




