La detención se produjo el pasado 25 de febrero, luego de investigaciones que condujeron a un domicilio en la ciudad fronteriza de Bermejo, muy próxima al pueblo de Aguas Blancas, en el que se encontraba Escalante, un prófugo con pedido de captura de Interpol y la justicia argentina por narcotráfico.-
El capturado fue bombero voluntario en la localidad de Aguas Blancas y seria el presunto jefe del grupo de bomberos que en el año 2024 fueran condenados al encontrarlos culpables de transportar en un móvil de los bomberos voluntarios 320 kgs de cocaína y que se encontraba prófugo.-
El caso de los narcos bomberos
El 15 de marzo de 2024, una patrulla del Puesto 28 de Julio de la Gendarmería Nacional realizaba un control vial sobre la Ruta 50, entre las localidades salteñas de Aguas Blancas y Orán. Así, a la altura del kilómetro 46, detuvieron la camioneta Volkswagen Amarok del Cuartel de Bomberos Voluntarios de Aguas Blancas, que era manejada por Nahuel Galarza en compañía de Reyes.
Tras entrevistar al conductor, los Gendarmes revisaron el vehículo y advirtieron doce cajas medianas, envueltas con cinta de embalar marrón, con apariencia de encomiendas, en la parte trasera del vehículo. Así, convocaron a testigos y abrieron las cajas, en cuyo interior hallaron 300 paquetes tipo “ladrillos” apilados. La prueba de campo determinó que se trataba de 314 kilos de cocaína, con un 88% de pureza y con capacidad para producir 2.675.118,96 dosis.
Además, en la requisa también se incautaron los teléfonos celulares de Galarza y Reyes, una pistola 9 milímetros y un cargador con 14 balas, sin documentación que avalara su tenencia o portación.


Foto: Gendarmería Nacional.
Posteriormente, a partir del aporte de uno de los detenidos -en calidad de arrepentido- la fiscalía pudo establecer que las maniobras para el transporte de la droga habían iniciado el 5 de marzo, cuando la cocaína ingresó al país desde Bolivia. La carga estuvo oculta en la vivienda de Araníbal, ubicada en el asentamiento “El Paltar” de Aguas Blancas y a 500 metros del límite fronterizo.
Con los estupefacientes en su poder, los acusados simularon asistir a un automovilista que, casualmente, tuvo un desperfecto cerca de la vivienda de Araníbal. De acuerdo a la fiscalía, se trató de una pantalla desplegada por Salto para trasladar el estupefaciente hasta el cuartel de bomberos, de donde luego salió con destino a Orán, bajo la tutela de Galarza y Reyes.
En virtud de ello, y a instancias de la fiscalía, entre el 15 y el 17 de marzo, se efectuaron una serie de diligencias en la sede de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Aguas Blancas y en las viviendas particulares de los involucrados, que culminaron con la detención de los acusados y del jefe de bomberos, Fredi Galarza. Además, en los procedimientos se secuestraron diversos elementos de interés para la investigación y se realizaron peritajes en el que se destacó el hallazgo de “olores muertos” en uno de los móviles del cuartel. Esta medida, realizada con perros antinarcóticos, permitió verificar el derrotero de la droga. También, en el marco de la investigación, se pudo identificar al líder de la banda, quien se encontraba prófugo y seria el ex bombero Escalada, sobre quien pesaba un pedido de captura nacional e internacional.

La entrega de Roberto Adrián Escalada a las autoridades argentinas, se produjo el 25 de febrero por parte de las autoridades bolivianas, según consta en acta de entrega firmada por la encargada de la Región Bermejo del Ministerio de Gobierno de Bolivia Lic. Daniela Ibáñez




