Se recomienda lavarse con agua y jabón en momentos clave como antes de preparar alimentos o comer, después de usar el baño, entre otros
La Organización Mundial de la Salud (OMS) instituyó el 5 de mayo como DĆa Mundial de la Higiene de Manos, una fecha que busca concientizar sobre la importancia de esta prĆ”ctica como una de las medidas mĆ”s eficaces para prevenir enfermedades e infecciones, tanto en la vida cotidiana como en el Ć”mbito hospitalario.
El lavado de manos constituye la acción mÔs bÔsica y primordial para evitar la transmisión de gérmenes, especialmente en los servicios de salud, donde resulta fundamental para prevenir infecciones asociadas al cuidado sanitario. Una correcta higiene puede realizarse con agua y jabón o con soluciones a base de alcohol, siempre que las manos no estén visiblemente sucias.
La jefa del Programa de Infecciones Asociadas al Cuidado de la Salud, Paula Herrera, destacó que, āen caso de suciedad visible, es imprescindible el lavado con agua y jabón, mientras que el uso de alcohol en gel es una alternativa efectiva en situaciones donde no se dispone de agua, siempre respetando la tĆ©cnica adecuadaā.
El correcto lavado
Para garantizar una higiene efectiva, se recomienda lavarse las manos con agua y jabón en momentos clave como antes de preparar alimentos o comer, después de usar el baño, tras toser o estornudar, al manipular residuos o luego de estar en contacto con animales.
La tĆ©cnica correcta consiste en frotar las manos durante al menos 20 segundos, cubriendo todas las superficies āpalmas, dorso, entre los dedos y debajo de las uƱasā, enjuagar con agua limpia y secar con una toalla preferentemente descartable.
En caso de utilizar alcohol en gel, se debe aplicar el producto en la palma y distribuirlo por toda la superficie de las manos hasta que se sequen completamente.
Un hƔbito que salva vidas
Esta jornada busca generar conciencia colectiva sobre la importancia de incorporar este hÔbito de manera cotidiana. AdemÔs, se resalta el rol fundamental de la educación en edades tempranas, promoviendo que niños y niñas adopten prÔcticas de higiene que perduren a lo largo de la vida.
El lavado de manos con agua y jabón contribuye a prevenir enfermedades respiratorias, infecciones gastrointestinales, afecciones cutĆ”neas y otras patologĆas, siendo una herramienta clave para el cuidado de la salud individual y comunitaria.




