La avalancha se produjo en la frontera con el Tíbet y provocó graves destrozos. El Gobierno declaró el estado de desastre por 90 días.
Una violenta riada en la frontera entre China y Nepal dejó al menos 95 muertos y más de 400 desaparecidos, además de graves daños en aldeas e infraestructura, informaron este miércoles las autoridades. El Gobierno declaró el estado de desastre por 90 días.
Shishir Khanal, ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, atribuyó de forma preliminar a un terremoto la avalancha que provocó destrozos en las zonas linderas con el Tíbet. Según esta lectura, el sismo habría provocado un gran deslizamiento de tierra que bloqueó el cauce del río Bhote Koshi.
«Un terremoto ocurrió a las 8:37 (hora local) y, debido a ello, se produjo un gran deslizamiento de tierra que bloqueó el río, lo que parece haber causado la inundación», dijo Khanal durante una reunión en la Cámara de Representantes en Katmandú, según recogió el medio local Ratopati.
Múltiples edificios y vehículos quedaron sepultados bajo grandes cantidades de lodo en el distrito de Nuwakot, una de las zonas más afectadas. Al menos 27 puentes fueron destruidos y una central hidroeléctrica sufrió graves daño.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró un sismo de magnitud 4,4, con epicentro unos 77 kilómetros al noroeste de la localidad nepalí de Kodari y a una profundidad de 10 kilómetros.
Los equipos de rescate recuperaron al menos 95 cadáveres en las zonas afectadas por la riada que golpeó este miércoles el norte de Nepal.
La identificación de los fallecidos todavía no ha concluido, mientras continúan las labores para determinar el número total de víctimas y los daños provocados por el desastre, informó en un comunicado el Gobierno nepalí.
Entre los cientos de desaparecidos se cuentan varios turistas. El desglose de extranjeros incluye 133 indios 47 estadounidenses, 33 británicos, 24 canadientes y 19 malasios. La lista publicada por el periódico nepalí Republica incluye también a ciudadanos de Bielorrusia, Finlandia, Francia, Alemania, Hungría, Irlanda, Israel, Lituania, Países Bajos, Nueva Zelanda, Portugal, Rusia, Singapur, Sudáfrica, España, Ucrania, Japón y Filipinas, y también a 24 canadienses y 19 malasios. Hasta el momento, no se reportaron ciudadanos argentinos con los que se haya perdido contacto.
El presidente de Nepal, Ram Chandra Paudel, hizo un llamamiento urgente a las fuerzas de seguridad, el Gobierno y la sociedad civil para volcar todos los medios disponibles a las tareas de búsqueda y rescate.
«En este momento de crisis, hago un llamamiento al Gobierno, a los partidos políticos, a las organizaciones sociales, a todas las agencias, incluidas las fuerzas de seguridad, y a la ciudadanía en general para que intensifiquen las labores de rescate y socorro«, dijo.




