Los estudios forenses determinaron que Camila Agustina Vecchiarello, de 26 años, cursaba un embarazo reciente cuando murió en Barreal
La investigación por la muerte de Camila Agustina Vecchiarello, ocurrida en Barreal, San Juan, incorporó un nuevo dato: la autopsia confirmó que la joven de 26 años estaba embarazada. Según la información difundida sobre los primeros resultados forenses, se trataba de una gestación reciente y los investigadores consideran que ni ella ni su pareja habrían tenido conocimiento del embarazo.
El examen preliminar también estableció que Camila murió por una hemorragia severa causada por múltiples heridas cortantes y punzantes, concentradas principalmente en el rostro y el cuello. Los peritos identificaron además lesiones en sus manos que, de acuerdo con la hipótesis investigativa, podrían ser compatibles con un intento de defensa.
Por el hecho permanece detenido Carlos Gonzalo Rivero, de 25 años y oriundo de Tartagal, esposo de la víctima. Está imputado por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género. El juez de Garantías Federico Rodríguez dispuso un año de prisión preventiva mientras avanza la investigación penal preparatoria.
La Fiscalía sostiene como hipótesis que Rivero atacó a Camila dentro de la vivienda que compartían. El acusado, en cambio, negó durante su declaración judicial haber provocado las heridas. Ambas versiones deberán contrastarse con los resultados de la autopsia, las pericias realizadas en el lugar, los elementos secuestrados y los testimonios que se incorporen al expediente.
Camila era oriunda de Rosario, Santa Fe, y se encontraba en San Juan con el objetivo de avanzar en su ingreso a la Gendarmería Nacional. La confirmación del embarazo se suma a las pruebas que analiza la Justicia, aunque todavía resta determinar cómo ocurrieron los hechos y establecer las responsabilidades penales. La prisión preventiva de Rivero no constituye una condena.




