Una semana de paro en la UNSa: docentes y no docentes reclaman salarios y financiamiento universitario

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La Universidad Nacional de Salta atraviesa una nueva semana de medidas de fuerza convocadas por Conadu Histórica, con adhesión de gremios docentes y no docentes

La Universidad Nacional de Salta (UNSa) atraviesa una nueva semana de paro que afecta el dictado de clases y el funcionamiento de distintas dependencias académicas. La medida de fuerza, convocada por Conadu Histórica, comenzó el miércoles 28 de octubre y se extenderá hasta el martes 3 de noviembre, en reclamo del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, una recomposición salarial para los trabajadores y mayores recursos destinados al sostenimiento de las universidades públicas nacionales.

En Salta, el gremio docente Adiunsa adhirió a la protesta nacional, que contempla siete días de medidas de fuerza y una importante reducción de la asistencia a los lugares de trabajo. Sin embargo, el impacto no es uniforme en toda la institución, ya que el nivel de acatamiento depende de cada facultad, departamento y cátedra. Mientras algunas actividades fueron suspendidas, otras continúan desarrollándose con relativa normalidad, por lo que la situación de los estudiantes varía de acuerdo con las materias que cursan.

El conflicto se produce en un momento especialmente sensible del calendario académico, cuando numerosos estudiantes se encuentran preparando exámenes finales o realizando las últimas evaluaciones parciales del año. Durante un recorrido realizado por Multivisión Federal en el campus universitario, integrantes de la comunidad educativa describieron un escenario de incertidumbre respecto de la continuidad de las clases y la organización de las actividades previstas para las próximas semanas

El personal no docente, nucleado en Apunza, también ratificó su adhesión a las medidas de protesta y manifestó su preocupación por el deterioro de los ingresos. Desde el sector señalaron que las dificultades no se limitan a los incrementos salariales, sino también a la pérdida del poder adquisitivo acumulada durante los últimos años. “Nosotros tenemos muchas carencias, no solo en el sueldo que no nos aumentan, hemos perdido poder adquisitivo impresionante en los últimos tres años”, expresaron al describir la situación que atraviesan los trabajadores universitarios.

Pese al alcance de la convocatoria, algunas facultades mantienen parte de su actividad académica, como ocurre en Ingeniería, donde se registra un menor nivel de adhesión. Los estudiantes también expresaron experiencias diferentes: algunos señalaron interrupciones en determinadas materias, mientras que otros aseguraron haber tenido clases durante la mayor parte del período. En este contexto, la UNSa continuará atravesada por el conflicto gremial hasta el 3 de noviembre, mientras docentes y no docentes mantienen sus reclamos salariales y presupuestarios ante el Gobierno nacional.

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