Los imputados actuaban organizados en convoy de motocicletas, con un ācoche punteroā y una importante infraestructura, para traficar un promedio de 30 kilos de cocaĆna por viaje.
A instancia del Ćrea de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Salta, el juez federal de GarantĆas N°1, Julio Bavio, declaró ayer la legalidad de detención de dos de tres hombres detenidos por el transporte de mĆ”s de 26 kilos de cocaĆna en motocicletas de alta gama a travĆ©s de la ruta 68. El incidente de trĆ”nsito que protagonizó uno de los imputados -que se recupera en un hospital de la zona- permitió el hallazgo de parte del estupefaciente y fue el punto inicial de una investigación que, dĆas despuĆ©s, permitió dar con otros dos motociclistas.
El trĆ”fico se llevaba a cabo por la ruta que conduce a Cafayate, una de las ciudades turĆsticas con mayor afluencia, elegida por motociclistas por la belleza de sus paisajes.
En la presentación del caso, el fiscal federal Ricardo Toranzos, junto a la auxiliar fiscal Carolina ArĆ”oz Vallejo, explicó que la primera detención se concretó el 29 de enero pasado, a la altura del kilómetro 70, en la localidad de La ViƱa, luego de que JosĆ© JoaquĆn DurĆ”n, quien iba al volante de una motocicleta Corven de alta cilindrada, chocara con la parte posterior de un camión Scania y quedara tendido sobre el asfalto, con su vehĆculo semi destrozado.
Toranzos describió que el incidente se produjo a las 15.20, cuando DurĆ”n se dirigĆa de Salta a Cafayate a alta velocidad, mientras que el camión lo hacĆa en sentido contrario. Estimó que el motociclista lo rebasó, pero que se vio sorprendido por otro vehĆculo, por lo que se apuró a completar la maniobra e impactó con su hombro la parte trasera del camión, para luego derrapar.
El fiscal añadió que, tras el impacto, el camionero descendió y fue en auxilio del motociclista, oportunidad en la que advirtió la llegada de otros dos individuos a bordo de motos idénticas a la siniestrada. Puntualizó que los motociclistas, que también iban hacia Cafayate, solo se limitaron a extraer paquetes de la mochila de DurÔn para luego retirarse rumbo a Salta.
Toranzos precisó que, al llegar a la escena del incidente, personal de la GendarmerĆa Nacional puso en resguardo todos los elementos y trasladó a DurĆ”n en ambulancia directamente al hospital San Bernardo, donde se constató que presentaba fractura de pelvis, cadera y brazo izquierdo, entre otras lesiones de gravedad, por lo que aĆŗn se encuentra internado en terapia intensiva.
El fiscal reveló que se pudieron advertir paquetes de drogas acondicionados a la altura del tanque de combustible de la moto, que salieron a la luz como resultado del choque. āDe la moto siniestrada se incautaron poco mĆ”s de 6 kilos de cocaĆnaā, sostuvo, e hizo referencia a la droga que los otros dos cómplices, que venĆan por detrĆ”s, se llevaron tras encontrar a DurĆ”n sobre el asfalto.
Debido a ello, el fiscal solicitó al juez una prórroga para avanzar procesalmente contra DurĆ”n, al menos hasta que surja un informe mĆ©dico que avale cierta mejorĆa del paciente, lo cual fue convalidado por la defensa y aceptado por el juez.
Cómplices
Acto seguido, la audiencia se concentró sobre los otros dos detenidos, CristiĆ”n Navarro y Leonel Serapio, arrestados el 1° de febrero en un hostal de La ViƱa, como resultado de la tarea investigativa llevada adelante tras el incidente por la División de Drogas de la PolicĆa de la provincia de Salta en coordinación con la GendarmerĆa Nacional.
Toranzos explicó que, ante la clara evidencia de que estaban ante una organización narcocriminal, con división de roles y una importante infraestructura, se llevó a cabo una pesquisa profunda en toda la ruta y en las localidades de la zona, lo que permitió dar con una pista que resultó clave. Precisó que desde un hostal de La ViƱa se informó a los investigadores que habĆan llegado dos motociclistas -aĆŗn no identificados- con motos similares a la del incidente y que sus conductores se alojaron allĆ, pero luego se fueron con la excusa de que iban al balneario.
En tal sentido, marcó que, bajo la dirección de la fiscalĆa, se instaló una vigilancia en el lugar y que, en la tarde de este sĆ”bado, Navarro y Serapio fueron detenidos cuando se presentaron en el hostal con la intención de llevarse las motos, para lo cual tenĆan sus llaves y el dinero para pagar el hospedaje.
Agregó que para entonces la policĆa habĆa requisado los dos vehĆculos, que contenĆan quince paquetes de drogas cada uno, con un total de mĆ”s de 20 kilos de cocaĆna. Precisó que el estupefaciente iba acondicionado debajo del asiento y dentro del tanque de combustible, como se habĆa observado en la moto que conducĆa DurĆ”n.
El fiscal valoró esos elementos y tuvo cuenta tambiĆ©n la importante suma de dinero que los dos detenidos llevaban encima para solicitar que queden imputados por transporte de estupefacientes agravado por el nĆŗmero de intervinientes. Pidió ademĆ”s que se le conceda un plazo de 91 dĆas para completar la investigación.
Con fundamentos en la gravedad del hecho, la logĆstica empleada, los riesgos de fuga y el entorpecimiento procesal latentes, el fiscal solicitó que se imponga la prisión preventiva de ambos detenidos, cuyo accionar -segĆŗn afirmó- no deviene de una actuación aislada, sino producto de una organización ilĆcita que utilizaba convoy de motos para el transporte de drogas, como tambiĆ©n un vehĆculo que hacĆa de ācoche punteroā, dato que surgió de la investigación.
Pantalla
En su exposición, Toranzos puso de relieve que los acusados, y sobre todo otros implicados de mayor peso, camuflaban a los transportistas como turistas o simples aficionados a las motocicletas en una ruta muy utilizada para esta clase de circuitos, lo que se presentaba -dijo- como una pantalla ideal para ocultar el transporte de droga.
Sostuvo que la investigación es aĆŗn incipiente y que restan otras diligencias para dar con el resto de los implicados. Si bien seƱaló que Navarro y Serapio no serĆan las mismas personas que dejaron las dos motos, ambos acusados actuaron con dolo al prestarse a una maniobra ilĆcita, de la cual tenĆan dominio.
A su turno, y dada la declaración de ambos acusados, en la que, especialmente, Navarro asumió la responsabilidad de la participación de ambos en el hecho, la defensa no presentó objeciones respecto a la imputación ni con el pedido de prisión preventiva, aunque requirió que, en el caso de Serapio, se dispusiera su arresto domiciliario.
Al resolver, el juez rechazó este pedido, declaró la legalidad de la detención de ambos acusados e hizo lugar a la imputación, pero en el caso de Serapio se inclinó por calificar su accionar como autor de transporte de estupefaciente simple y limitó el tiempo de prisión preventiva a 30 dĆas y no a los 91 dĆas que habĆa requerido la fiscalĆa.





