El caso de explotaciĂłn sexual de adolescentes en una escuela de barrio Limache generĂł conmociĂłn y alarma social. Cuatro personas fueron detenidas y un estudiante implicado continĂşa asistiendo al mismo colegio que las jĂłvenes afectadas.
El escándalo por una presunta red de trata y explotaciĂłn sexual de menores en Salta continĂşa generando indignaciĂłn, especialmente tras conocerse que uno de los acusados, menor de edad, comparte aulas con las vĂctimas en la escuela Juan Carlos Saravia, ubicada en barrio Limache.
El caso se iniciĂł a partir de la denuncia de una madre que descubriĂł en el telĂ©fono de su hija transferencias de dinero relacionadas con encuentros privados. SegĂşn el testimonio, en esos intercambios tambiĂ©n se solicitaba la presencia de su otra hija, de apenas 12 años. Poco despuĂ©s, otra madre sumĂł su declaraciĂłn al señalar que un compañero de escuela habĂa intentado captar a sus hijas, de 13 y 16 años, mientras un hombre adulto realizaba gestos obscenos hacia ellas.
Las denuncias derivaron en una investigaciĂłn a cargo de la PolicĂa de Seguridad Aeroportuaria (PSA), que concretĂł cinco allanamientos en distintos puntos de la capital salteña. Durante los operativos se secuestraron computadoras, telĂ©fonos celulares, discos externos, prendas de lencerĂa, marihuana, un vehĂculo y otros elementos de interĂ©s para la causa. Cuatro personas resultaron detenidas y quedaron a disposiciĂłn de la Justicia Federal.
Una de las vĂctimas declarĂł en Cámara Gesell y brindĂł un relato estremecedor: contĂł que era trasladada junto a otras jĂłvenes en remises hacia hoteles del centro de la ciudad, donde mantenĂan encuentros con hombres adultos a cambio de dinero. TambiĂ©n afirmĂł que eran obligadas a consumir alcohol y drogas antes de esos encuentros.
La situaciĂłn dentro del colegio generĂł enorme preocupaciĂłn entre las familias y docentes, ya que el menor sindicado como captador continĂşa cursando en la misma instituciĂłn. Para resguardar a las jĂłvenes, las autoridades escolares alternaron entre clases presenciales y virtuales, aunque en los Ăşltimos dĂas se supo que algunas de las vĂctimas volvieron a coincidir con el acusado, lo que provocĂł angustia y temor en la comunidad educativa.
Organismos judiciales y de derechos humanos reclamaron protocolos de actuaciĂłn más claros y efectivos para proteger a las vĂctimas y garantizar acompañamiento psicolĂłgico, tanto para las alumnas afectadas como para sus familias.
SegĂşn fuentes de la investigaciĂłn, más de 20 adolescentes podrĂan estar implicadas como vĂctimas dentro de la red, y las diligencias judiciales continĂşan para determinar la responsabilidad de cada uno de los sospechosos.
El caso impactó fuertemente en toda la provincia y volvió a poner en debate la falta de prevención y contención institucional frente a los casos de abuso, captación y explotación que afectan a niñas y adolescentes, especialmente en contextos de vulnerabilidad social.
Fuente: El Tribuno





