El indicador volvió a crecer durante el primer semestre de 2026, luego de haber cerrado 2025 en 28,2%. La indigencia también aumentó y llegó al 7,5%. Desde el Gobierno sostienen que se trata de un fenómeno temporal, mientras especialistas advierten sobre el freno de los ingresos y la situación del mercado laboral.
Por la aceleración de la inflación y el freno en los ingresos desde fines del aƱo pasado, la pobreza cortó la de baja que mantenĆa desde hace mĆ”s de un aƱo y medio en la Argentina, y aumentó a un 32,3% en el primer semestre del aƱo, segĆŗn datos oficiales. El Gobierno afirma que es un fenómeno temporal.
Actualmente, hay 15,4 millones de pobres en todo el paĆs, si se proyecta a todo el territorio nacional la encuesta oficial en los 31 aglomerados. En un semestre, se sumaron a la pobreza unos dos millones de argentinos (a fines del aƱo pasado eran, segĆŗn datos oficiales, 13,4 millones).
La indigencia también mostró un avance, de 6,3% a 7,5%, según el Indec.
La Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec habĆa informado que el primero y el segundo semestre del aƱo pasado reflejaron, para las personas, un 31,6% y 28,2% de pobreza, respectivamente.
La información ya habĆa sido anticipada por los especialistas privados que suelen seguir la realidad socioeconómica del paĆs, como la consultora Ex Quanti, la Universidad Católica Argentina (UCA), el Cedlas y la Universidad Di Tella, entre otros. Todos los expertos sumaban en sus cĆ”lculos incrementos de la cantidad de pobres, por lo menos, desde hace tres trimestres.
Incluso, en el Poder Ejecutivo ya habĆan admitido semanas atrĆ”s que tendrĆan una foto desfavorable, de, por lo menos, una suba de dos puntos. Indicaron entonces que el avance de la pobreza llegó de la mano de la āinflación post ruido electoralā, que fue generada, a su vez, por la āincertidumbre y presión sobre el dólarā que habĆa āimpactado sobre los precios con rezagoā.
Recalcaron igualmente queā ā la inflación deteriora los ingresos de los mĆ”s pobres, ālo que refuerza la importancia de continuar con el programa económico y con el proceso desinflacionario atado al superĆ”vit fiscalā.
En el oficialismo seƱalaron que la desaceleración de la inflación lograrĆ” que en los próximos semestres la situación vuelva a revertirse. Sin embargo, en agosto, las canastas que demarcan la lĆnea de pobreza se movieron por encima del IPC, un signo de que no serĆ” fĆ”cil retomar el camino de baja.
A su vez, se acumulan 13 meses de retracción del empleo privado asalariado registrado, según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), pese a los 500.000 puestos informales y cuentapropistas que nacieron desde 2023, y estimaciones privadas indican que la fuerte recuperación de los ingresos de los ocupados comenzó a perder dinamismo.
Vale recordar que, en un contexto de recuperación de los ingresos y baja de la inflación, entre el primer trimestre de 2024 y el tercero de 2025, la pobreza se redujo drÔsticamente en la Argentina. Entonces, salieron de la pobreza unos 12,9 millones de personas. El Gobierno suele decir que sacó de la pobreza a 14 millones de argentinos. Pero si se tiene en cuenta el final del último gobierno peronista hasta la actualidad, la baja neta lograda por Casa Rosada llega a los 2,2 millones de personas, según datos oficiales.
La opinión de los expertos
Sobre el futuro, algunos dudan, mĆ”s allĆ” de las previsiones oficiales. āLa evolución mĆ”s reciente introduce seƱales de alertaā, indicaron en ExQuanti. La consultora recordó la fuerte caĆda de los ingresos de los ocupados tras el ajuste realizado por Milei al comienzo de 2024 y luego la mejora del poder adquisitivo (y la baja de inflación) que permitió la reducción de la pobreza. āDicha recuperación comenzó a perder dinamismo; desde el tercer trimestre de 2025, el Ćndice general permanece prĆ”cticamente estancadoā.
āEl freno en la recuperación de los ingresos reales de los ocupados parece reflejarse rĆ”pidamente en la evolución de los indicadores de pobrezaā, agregaron. Y en un dato que suma al malestar general que se ve en las encuestas de opinión por el āno llego a fin de mesā, recordaron que en el primer trimestre de 2026 el ingreso medio real de los ocupados se ubica todavĆa un 13% por debajo del nivel registrado en el tercer trimestre de 2017.
āEl aumento en la pobreza durante el primer semestre de 2026 que publicó el Indec no es una sorpresa; mĆ”s bien confirma una tendencia que ya venĆamos observando a finales del aƱo pasadoā, dijo Leopoldo Tornarolli, investigador del Cedlas cuando LA NACION lo consultó sobre el dato difundido.
āAunque en el segundo semestre de 2025 se observó una caĆda, al mirar al interior de ese semestre ya se podĆa ver una suba entre los trimestres 3 y 4, la que continuó durante los dos primeros trimestres de 2026. La magnitud de la suba fue tal vez mĆ”s importante de lo que esperĆ”bamos, mĆ”s de cuatro puntos, aunque no tan grande en indigencia, donde fue algo mĆ”s de un puntoā, dijo. āDetrĆ”s de esta evolución hay dos factores principales: la suba en la inflación que se dio entre mayo de 2025 y marzo de 2026 y el poco dinamismo que muestra el mercado laboral sector registradoā, afirmó.
āLa baja de la inflación de los Ćŗltimos meses posiblemente implique que esta tendencia a la suba en la pobreza ya se haya detenido, pero para retomar una senda mĆ”s sostenible de reducción en la pobreza es necesario un mercado laboral mĆ”s dinĆ”mico que el que viene mostrando Argentinaā, cerró.
āLos datos muestran incluso un aumento con respecto al primer semestre del aƱo pasado, tanto en pobreza como en indigenciaā, afirmó a este medio AgustĆn Salvia, coordinador del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, que agregó que la tendencia cambió a partir del tercer trimestre de 2025. āAhĆ empezó a subir, pero lo mĆ”s importante es la persistencia de un nĆŗcleo estructural de pobreza crónico, que incluso ningĆŗn gobierno pudo perforar, si no es a travĆ©s de burbujas de consumo o de endeudamientoā, completó.
AdemĆ”s de la aceleración de la inflación que se vivió en los Ćŗltimos meses, para el sociólogo de la UCA, la pobreza subió tambiĆ©n por āel dinamismo de la actividad económica y el deterioro de la calidad del empleoā.




