Tres hombres, entre ellos dos empleados de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT), fueron condenados por peculado tras exigir dinero a cambio de liberar, de manera irregular, vehÃculos que habÃan sido secuestrados por prestar servicios de transporte ilegal.Sergio Gonzalo Musso fue condenado a la pena de dos años de prisión de ejecución condicional e inhabilitación absoluta perpetua, mientras que José Fernando Carrasco (autor) y Guillermo Sebastián Villafañe (partÃcipe necesario) recibieron la pena de dos años y ocho meses de prisión de ejecución condicional e inhabilitación absoluta perpetua.La investigación comenzó tras la denuncia del presidente de la AMT, Marcelo Ferraris, quien advirtió la desaparición de un automóvil secuestrado en una de las playas del organismo.
Las cámaras de seguridad mostraron a un hombre presentar un papel al guardia y retirar el vehÃculo. Luego se detectó que la orden de liberación habÃa desaparecido y que los expedientes de entre 148 y 160 vehÃculos secuestrados habÃan sido eliminados del sistema informático.Los investigadores determinaron que Musso lideraba la maniobra con fines de lucro personal, en complicidad con Carrasco, empleado de la Mesa de Entradas. Ambos contactaban a propietarios de vehÃculos secuestrados por remises no habilitados o Uber y les exigÃan entre 30.000 y 40.000 pesos para entregarles órdenes de liberación falsas.
Villafañe, que no formaba parte del personal de la AMT, recibÃa el dinero en efectivo y entregaba los documentos irregulares, coordinando directamente con Musso, quien facilitaba su contacto con las vÃctimas.
La investigación permitió reunir pruebas sobre la mecánica de la entrega irregular de vehÃculos, que generó un perjuicio económico significativo a las arcas provinciales.





