El diputado provincial Germán Rallé volvió a cargar con dureza contra la empresa distribuidora de energía Edesa, en medio del creciente malestar social por las elevadas facturas de electricidad y los reiterados reclamos de los usuarios.
El legislador señaló que las últimas tres o cuatro semanas fueron especialmente difíciles debido a la situación generada por la empresa, que despertó una fuerte indignación entre los salteños. Según expresó, la falta de inversión, el escaso compromiso para brindar un servicio de calidad y una adecuada atención a los vecinos derivaron en una crisis que terminó de agravarse con las denuncias por presuntas sobrefacturaciones.
Rallé sostuvo que los servicios públicos esenciales no deberían depender exclusivamente de empresas privadas y aseguró que Salta paga «la energía eléctrica más cara del país», una situación que, afirmó, golpea con fuerza la economía de miles de familias.
En ese contexto, cuestionó el rol del organismo encargado del control del servicio y remarcó que el ente regulador no cumplió con su función de fiscalización. Además, advirtió que son numerosos los usuarios que hoy no pueden afrontar el pago de la boleta de la luz debido a los constantes aumentos.
Frente a este escenario, el diputado informó que presentó un proyecto de ley para que Edesa deje de operar en la provincia. «Es lo que el pueblo quiere», manifestó, al tiempo que aseguró que persisten dudas sobre el manejo de la empresa y que el ente regulador debe demostrar con hechos que el funcionamiento es transparente, algo que, según dijo, «hasta el momento no está claro».
Finalmente, Rallé afirmó que la sociedad está cansada del manejo de la distribuidora y lamentó que, pese a que la provincia cuenta con recursos energéticos, los salteños continúen pagando una de las tarifas eléctricas más elevadas del país.




