En el marco de la jornada «CLAVES», el gobernador Gustavo Sáenz cuestionó las asimetrías entre el norte y el centro del país, reclamó por las obras frenadas y la reducción de transferencias nacionales, y advirtió que la falta de infraestructura afecta la competitividad de Salta.
En ese sentido, sostuvo que la provincia debe generar herramientas propias para acompañar a las empresas y evitar que su desarrollo dependa exclusivamente de las decisiones del Gobierno nacional.
Sáenz también apuntó contra los costos logísticos que enfrenta la producción y reclamó mejoras en las rutas y en la conexión ferroviaria. “De nada sirve batir récords productivos si nos matan los fletes al puerto o si no podemos sacar la carga por el Pacífico”, advirtió.
En esa línea, ratificó que continuará trabajando junto a la Mesa de Empresarios Salteños para recuperar los ramales ferroviarios C14 y C15, considerados estratégicos para el transporte de cargas y la integración del norte argentino con los mercados nacionales e internacionales.
El gobernador también defendió un modelo de desarrollo minero que priorice la contratación de trabajadores salteños y la compra a proveedores locales. “No queremos una economía de enclave donde vengan las grandes inversiones y nos dejen solo pozos y caminos rotos”, sostuvo.
Finalmente, remarcó que Salta necesita aprovechar las inversiones en minería, energía y agroindustria, pero con beneficios concretos para la economía provincial, más empleo y mayor participación de las empresas locales.




