El conflicto entre el Ministerio de Salud Pública de Salta y los anestesistas continúa sin resolverse. Las cirugías programadas permanecen suspendidas y únicamente se atienden urgencias
El paro de anestesistas continúa afectando a los hospitales públicos de Salta, donde las cirugías programadas permanecen suspendidas y solo se realizan intervenciones de urgencia. El conflicto, que alcanza a establecimientos de la Capital y del interior provincial, se mantiene por reclamos relacionados con pagos atrasados y actualización de honorarios. En este contexto, el ministro de Salud Pública, Federico Mangione, expresó su preocupación por las consecuencias de la medida de fuerza y advirtió que el Gobierno podría recurrir a la Justicia si los profesionales no normalizan las prestaciones.
En declaraciones Mangione reconoció que existieron deudas con los anestesistas, aunque cuestionó la cantidad de meses de atraso denunciados por la asociación que los representa. “Es genuino el reclamo que debíamos, pero no es verdad tantos meses. No importa, le debíamos, hay que pagarlo”, sostuvo. Por su parte, la Asociación de Anestesia afirma que hubo incumplimientos y que las prestaciones correspondientes a mayo recién fueron abonadas en octubre. Desde el Ministerio informaron que durante 2026 se desembolsaron $3.659.871.168,54 en concepto de guardias y prestaciones.
El titular de Salud también descartó la posibilidad de otorgar nuevos incrementos salariales por fuera de los acuerdos establecidos, al señalar que la situación presupuestaria no permite asumir mayores compromisos económicos. “No tengo más para aumentarles. Si ellos pretenden más aumento, no se va a poder. Tengo un equipo de salud detrás de ellos que también merece tener aumento y ganar”, manifestó. Además, la cartera sanitaria informó que sus controles técnicos detectaron presuntas irregularidades en las prestaciones declaradas, entre ellas superposiciones horarias y registros de servicios simultáneos
Uno de los principales problemas que genera la continuidad del paro es la acumulación de cirugías pendientes, especialmente en establecimientos como el hospital San Bernardo. Mangione reconoció que la suspensión de las intervenciones programadas está provocando dificultades en la atención de los pacientes. “Esto sí nos hizo un gran hueco, eso quiero que sepan los salteños. Un gran daño nos han producido”, expresó. El funcionario pidió paciencia a quienes esperan una operación, aunque no precisó cuántas intervenciones fueron suspendidas ni la cantidad de pacientes que permanecen en lista de espera.
Ante la falta de un acuerdo, Mangione advirtió que el Gobierno provincial analizará otras alternativas, incluida una posible intervención judicial, para garantizar la continuidad de las prestaciones. “Tenemos que ver otro medio, tenemos que ver la Justicia, tenemos que ver lo que corresponda, porque primero y principal está la salud de los salteños, y no voy a sentirme extorsionado por nadie con respecto a esto”, afirmó. Mientras continúa la disputa entre las partes, las cirugías programadas siguen suspendidas y la atención quirúrgica se limita a los casos de urgencia, a la espera de una solución que permita normalizar el servicio.




